sábado, 17 de diciembre de 2011
Duras lecciones para los/as budistas comprometidos
¿Sólo has aprendido de los que te admiraron, te trataron con ternura y te cedieron el paso?
¿No has aprendido grandes lecciones de los que te rechazan y se oponen a ti? ¿o de los que te desprecian o disputan contigo?
—Whitman, “Lecciones más duras”
En medio de la guerra de Vietnam, Thich Nhat Hanh y algunos otros monjes, monjas y seglares budistas rompieron con 2.500 años de tradición apolítica budista y fundaron la orden Tiep Hien en un intento de poner en relación la ética budista y la práctica de la meditación con temas sociales contemporáneos. Los miembros de la orden organizaron manifestaciones contra la guerra, apoyo clandestino a los prófugos y varios proyectos de socorro y servicio social. Aunque el movimiento fue pronto aplastado en Vietnam, Nhat Hanh ha llevado a cabo actividades similares desde el exilio en Francia, y el “budismo socialmente comprometido” se ha extendido a los budistas de todo el mundo. Una de sus principales expresiones en Occidente, la Buddhist Peace Fellowship (Asociación Budista para la Paz), define su propósito como un intento de “llevar la perspectiva budista a los movimientos contemporáneos por la paz, la defensa del medio ambiente y la acción social” y de “plantear los temas de la paz, el entorno, el feminismo y la justicia social entre los budistas occidentales”.
El surgimiento del budismo comprometido es un desarrollo saludable. A pesar de las tonterías que el budismo comparte con las demás religiones (superstición, jerarquía, machismo, complicidad con el orden establecido), siempre ha tenido un núcleo de entendimiento genuino basado en la práctica de la meditación. Es este núcleo vital, junto con su carencia de dogmas obligatorios característicios de las religiones occidentales, lo que hizo posible que se hiciese popular incluso en los medios más sofisticados de otras culturas. Las personas comprometidas en movimientos de cambio social pueden aprender del nivel de conciencia, la ecuanimidad y la autodisciplina fomentadas por la práctica budista; y los budistas apolíticos pueden ciertamente hacerlo de enfrentarse a cuestiones sociales.
Hasta ahora, sin embargo, la conciencia social de los budistas comprometidos ha seguido siendo extremadamente limitada. Aunque han empezado a reconocer ciertas realidades sociales manifiestas, demuestran entender poco sobre sus causas y soluciones posibles. Para algunos, el compromiso social simplemente entraña algún tipo de trabajo caritativo voluntario. Otros, siguiendo tal vez las observaciones de Nhat Hanh sobre la producción de armas o el hambre en el Tercer Mundo, deciden no comer carne o no apoyar ni trabajar para las compañías que producen armas. Tales gestos pueden ser personalmente significativos, pero su efecto real sobre las crisis globales es despreciable. Si se permite que millones de personas del Tercer Mundo pasen hambre no es porque no haya suficiente comida para distribuir, sino porque no resulta provechoso dar de comer a gente que no tiene dinero. Y mientras pueda hacerse gran cantidad de él produciendo armas o destruyendo el entorno, alguien lo hará a pesar de las apelaciones morales a la buena voluntad de la gente. Aunque algunas personas conscientes se nieguen a hacerlo, una multitud se disputará la ocasión de hacerlo en su lugar.
Otros, percibiendo que tales gestos individuales no bastan, se han aventurado en actividades más “políticas”. Pero generalmente se han limitado a secundar a asociaciones por la paz, la ecología y a otros grupos llamados progresistas ya existentes, cuyas tácticas y planteamientos son por su parte muy limitados. Con muy pocas excepciones, estos grupos dan por supuesto el sistema social actual y simplemente maniobran dentro de él en favor de su tema específico, con frecuencia a expensas de otros asuntos. Como escribieron los situacionistas: “Las oposiciones fragmentarias son como las ruedas dentadas: se engranan unas en otras y hacen funcionar la máquina — la máquina del espectáculo, la máquina del poder”.
Algunos budistas comprometidos se dan cuenta de que es preciso ir más allá del sistema actual; pero al no comprender su atrincheramiento y su naturaleza autoperpetuadora, creen poder transformarlo apacible y gradualmente desde dentro, incurriendo entonces en continuas contradicciones. Uno de los preceptos de Tiep Hien dice: “No poseas nada que pertenezca a otros. Respeta la propiedad de los demás, pero no permitas que se enriquezcan con el sufrimiento humano o el de otros seres”. ¿Cómo impedir la explotación del sufrimiento si se “respeta” la propiedad que lo encarna? ¿Y qué pasa si los propietarios no renuncian pacíficamente a ella?
Si los budistas comprometidos no se han opuesto explícitamente al sistema socioeconómico y se han limitado a tratar de aliviar algunos de sus peores efectos, es por dos razones. En primer lugar, no tienen claro de qué se trata. Como son alérgicos a todo análisis que parezca “divisionista”, apenas aspiran a entender un sistema basado en la división de clases y en implacables conflictos de intereses. Como casi todos, simplemente se han tragado la versión oficial de la realidad, según la cual el colapso de los regímenes capitalistas de estado estalinistas en Rusia y en Europa del Este demuestra supuestamente la inevitabilidad de la forma de capitalismo occidental..
En segundo lugar, como el movimiento pacifista en general, han adoptado la idea de que la “violencia” es lo único que debe evitarse a toda costa. Esta actitud no sólo es simplista, sino también hipócrita: ellos confían tácitamente en todo tipo de violencias de estado (ejércitos, policía, cárceles) para proteger a sus personas queridas y sus posesiones, y seguro no se someterían pasivamente a muchas de las condiciones contra las que reprochan a otros rebelarse. El pacifismo acaba siendo en la práctica más tolerante con el orden dominante que con sus oponentes. Los mismos organizadores que rechazan a cualquier participante que pueda echar a perder la pureza de sus manifestaciones no violentas se jactan a menudo de haber desarrollado acuerdos amistosos con la policía. No resulta extraño que los disidentes que han tenido experiencias diferentes con la policía no estén demasiado impresionados con esta suerte de “perspectiva budista”.
Es cierto que muchas formas de lucha violenta, como el terrorismo y los golpes minoritarios, son inconsistentes con el tipo de organización abierta y participativa necesaria para crear una sociedad global genuinamente liberada. Una revolución antijerárquica sólo puede ser llevada a cabo por la gente en su conjunto, no por un grupo que supuestamente actúe en su nombre, y esta aplastante mayoría no necesitaría la violencia más que para neutralizar algunas bolsas de la minoría dominante que ésta tratase de mantener violentamente en su poder. Pero todo cambio social significativo envuelve inevitablemente algo de violencia. Parece más sensato admitir este hecho y simplemente esfozarse por minimizar la violencia tanto como sea posible.
Este dogmatismo antiviolencia va de lo sospechoso a lo absurdo cuando se opone también a toda forma de “violencia espiritual”. Por supuesto, no hay nada malo en intentar actuar “sin furia en el corazón” y en tratar de evitar verse atrapados por el odio y la venganza inútiles; pero en la práctica, este ideal sólo sirve a menudo como excusa para reprimir prácticamente todo análisis o crítica incisivos etiquetándolos de “furiosos” o de “intelectualmente arrogantes”. Partiendo de su (correcta) impresión de quiebra del izquierdismo tradicional, los budistas comprometidos han resuelto que toda táctica “confrontacional” y toda teoría “divisora” están mal aconsejadas y son irrelevantes. Como esta actitud equivale a ignorar prácticamente toda la historia de las luchas sociales, muchas experiencias exquisitamente sugestivas siguen siendo para ellos un libro cerrado (los experimentos anarquistas de organización social durante la revolución española de 1936, por ejemplo, o las tácticas situacionistas que provocaron la revuelta de mayo del 68 en Francia), y no les queda más que “compartir” las simplezas new-age más inocuas y tratar de fomentar el interés en las más tibias “acciones”, con el denominador común más bajo.
Resulta irónico que personas capaces de apreciar las anécdotas clásicas del Zen no vean que estas agudas tácticas para despertar la conciencia pueden ser también adecuadas en otros terrenos. A pesar de las diferencias obvias, hay interesantes analogías entre los métodos situacionistas y el Zen: ambos insisten en la realización práctica de sus ideas, y no en el mero asentimiento a una doctrina; ambos utilizan medios drásticos, como rechazar el diálogo inútil, y se niegan a ofrecer “alternativas positivas” de confección para tirar del tapete de las disposiciones habituales; ambos son por tanto previsiblemente acusados de “negatividad”.
Una de las viejas sentencias Zen dice: Si encuentras a un Buda, mátalo. ¿Han “matado” los budistas comprometidos a Thich Nhat Hanh en sus mentes o están todavía apegados a su imagen, fascinados por su misterioso conocimiento, consumiendo pasivamente sus obras y aceptando acríticamente sus puntos de vista? Nhat Hanh puede ser una persona excelente; sus escritos pueden inspirarnos e iluminarnos en ciertos aspectos. Pero su análisis social es ingenuo. Si parece ligeramente radical es sólo por contraste con la ingenuidad política aún mayor de la mayoría de los budistas. A muchos de sus admiradores puede extrañarles, quizás incluso indignarles, que alguien tenga el descaro de criticar a una persona tan santa, y tratarán de rechazar este panfleto encasillándolo como un tipo extraño de “ideología izquierdista furiosa” y asumiendo (incorrectamente) que está escrito por alguien sin experiencia en meditación budista.
Otros pueden conceder que algunos de estos puntos son bastante ciertos, pero preguntarán: “¿Tienes alguna alternativa constructiva práctica o sólo estás criticando? ¿Qué sugieres que hagamos?” No es preciso ser arquitecto para señalar las goteras. Si una crítica consigue que algunas personas se detengan y piensen para ver más allá de alguna ilusión, y quizás provoque también en ellas el deseo de vivir nuevas aventuras por su cuenta, ya ha tenido un efecto práctico. ¿Cuántas “acciones” consiguen esto?
En cuanto a lo que debes hacer, lo más importante es dejar de confiar en otros para que te lo digan. Es mejor cometer tus propios errores que seguir al líder espiritualmente más sabio o políticamente más correcto. No sólo es más interesante, sino que normalmente es también más efectivo llevar a cabo tus propios experimentos, aunque sean pequeños, que ser una cifra en un regimiento de cifras. Todas las jerarquías tienen que ser contestadas, pero el efecto más liberador procede a menudo de desafiar aquellas en las que estás más implicado.
Uno de los graffiti de mayo de 1968 decía: Sed realistas, pedid lo imposible. Las “alternativas constructivas” en el contexto del orden social actual son cuando menos limitadas, temporales y ambiguas; tienden a ser cooptadas y se convierten en parte del problema. Podemos estar obligados a tratar determinados temas urgentes como la guerra o las amenazas medioambientales, pero si aceptamos hacerlo en los términos del sistema y nos limitamos a reaccionar simplemente a cada nuevo desastre producido por él, nunca lo superaremos. En última instancia sólo podemos resolver las cuestiones de supervivencia negándonos a ser chantajeados por ellos, yendo enérgicamente más allá para desafiar toda la organización social anacrónica de la vida. Los movimientos que se limitan a protestas defensivas y serviles no alcanzarán siquiera las despreciables metas de supervivencia previstas para ellos.
BUREAU OF PUBLIC SECRETS
domingo, 21 de agosto de 2011
Sesshin de orientacion a la practica del Zen en Movimiento
“Estudiar y practicar el Camino con el cuerpo significa estudiar y practicar el Camino con tu propio cuerpo. El cuerpo surge y se manifiesta del estudio y la practica del Camino. Todo lo que surge y se manifiesta del estudio y la practica del Camino es el Verdadero Cuerpo Humano. La totalidad del mundo en las diez direcciones es nada mas que el verdadero cuerpo humano. El surgir y partir del nacimiento y muerte es el verdadero cuerpo humano”.
Estimados amigos:
de la practica de Zen En Movimiento con el Roshi Augusto Alcalde,
Sábado 24 y domingo 25 de septiembre 2011, en Santiago de Chile (Los 3 Antonios 402, Ñuñoa).
El retiro será en la modalidad "urbana" con retorno al hogar al final del día.
Durante el intensivo-Sesshin, se alternarán periodos de enseñanza y dialogo, practica y profundizacion de los principios de Zazen y Zen en Movimiento,
periodos de Zen en movimiento en silencio y atencion, y
charlas y conversaciones con el Roshi.
Sobre la practica y su enfoque pueden consultar el blog de Zen En Movimiento: www.zenenmovimiento.blogspot.com
Charlas de Augusto en el canal de Zen En Movimiento:
http://www.youtube.com/user/ZenenMovimiento#p/u/1/YUjNCWMoNRE
http://www.youtube.com/user/ZenenMovimiento#p/u/0/AZjWUPzJdfo
“Aprehender el Tao con el Cuerpo”, es la practica de las Artes Internas de Movimiento Chinas
de la Nei Chia Ch’uan Shu, en el contexto y campo de la practica del Zen tradicional y el Tao.
Es una expresión de las enseñanzas del ShiFu Yuan Chueh y la Chin Lien Chia,
la Escuela Ch’an (Zen) del Loto Dorado de China (del Linaje de la Realización Completa)
y el ShiFu Augusto Alcalde (Roshi), a quien Yuan Chueh autorizo plenamente
como guía y sucesor en su Linaje en el año 1974
Augusto, respondiendo a las sugerencias de su maestro Zen en la Isla de Oahu, Hawaii,
Robert Aitken Roshi (de quien es Sucesor Dharma) reincorporo las Artes Internas del Movimiento a sus propias enseñanzas en el Linaje Soto-Rinzai Zen.
Damos prioridad a la práctica con grupos pequeños y dedicados.
Para facilitar la organización, le solicitamos inscribirse lo antes posible,
manifestando su interés a este mail.
Quienes deseen mayor información pueden contactar a este mail, dfalvarezlatorre@gmail.com
Esperamos contar con su presencia.
Reciban nuestros saludos.
grupo Zen Rayen Mahuida
lunes, 1 de agosto de 2011
Charla Dharma sobre el Camino del Zen,
sábado, 11 de junio de 2011
Una coleccion de videos de la vieja serie Kung Fu.... salud!!!

Hay elementos impotantes de practica Zen y del Tao,
asi como la Etica del Camino,
muy inspiradoras para nuestro camino del Zen En Movimiento,
la Tradicion del Zen original, en la persona de Bodhidharma (Ta Mo)
y el monasterio Shao Lin,
Salud!!!
Y apreciaremos los comentarios....
Augusto Alcalde

Fluye en la direccion del Tao
El hombre mas grande es nadie..
La verdad de uno mismo
Se nada....
Donde esta el mal?
Aferrarse a la vida
Amor o recompensa...
Conocer el amor
martes, 24 de mayo de 2011
Canal de "Zen en Movimiento" en youtube

Canal de Zen En Movimiento:
http://www.youtube.com/user/ZenenMovimiento
Charla Dharma: Zen en la Vida Cotidiana:
http://www.youtube.com/user/ZenenMovimiento#p/u/0/YUjNCWMoNRE
Salud!!!
lunes, 9 de mayo de 2011
La historia de Hui Neng (Zen En Movimiento)

Mi profesor Liu aprendió las prácticas fundacionales del Taoísmo a través de la tradición de las Artes Marciales internas taoístas de China. Luego, fue reconocido como un luminado en la Escuela Tien Tai Mahayana de budismo chino y solamente después, en las montañas de China occidental, aprendió las sutilezas de la alquimia interna taoísta.
Le dije a Liu que había estudiado budismo Zen desde mi adolescencia y entonces le pregunté sobre la estructura interna del estudio de la conciencia y de la meditación en Taoísmo. Me contestó, contándome la Historia de Hui Neng, uno de los patriarcas más importantes del budismo Chan (Zen).[1]
Cuando Hui Neng entró en el monasterio no le pidieron tanto que se sentara y meditara sino más bien que trabajara en la producción de comida, para hacerse útil en la rutina diaria normal de su compañeros residentes.
Primero pasó tiempo trabajando en los campos de arroz y secando el arroz lo que fortaleció su cuerpo.
Después de hacer ese trabajo por un periodo, entró a la pieza de molienda, donde aplicó la misma acción de moler, día tras día con un martillo de mortero para separar el grano de la testa (cáscara). En las mañanas y en las noches se sentaba por un corto tiempo y meditaba, pero principalmente molía el arroz por diez horas diarias.Al inicio, con cada vuelta monótona de la piedra de moler, se dedicaba a triturar el arroz de la forma “más correcta o mejor”. A medida que pasaba el tiempo, empezó a concentrarse menos en la acción de moler - en la cual se estaba volviendo progresivamente más eficiente - y más a observar el trabajo de su mente y de su Chi, mientras la rueda giraba y giraba.
En las meditaciones de la mañana y de la tarde, empezó a aprender a sentarse en Chi Gung, el trabajo de Chi interno del budismo Chan.
Cuando hubo transcurrido más tiempo, Hui Neng tomó conciencia de cómo los pensamientos sutiles y las emociones (frustración, codicia, odio, lujuria, pereza, vicio, celos, esperanza, miedo, rabia, desesperación y todo tipo de deseos), aparecían a medida que molía el arroz.
Lentamente, se encontró proyectando la totalidad de sus emociones en el arroz, mientras se aferraba al grano, lo manipulaba, se volvía letárgico hacia él, frustrado con él, se enamoraba de él y lo odiaba.
En cada grano de arroz empezó lentamente a ver el pasado, el presente y el futuro fundirse en uno, y continuó moliendo, hasta que todos sus pensamientos subliminales más profundos emergieron y hablaron a través del arroz. Paulatinamente tomó conciencia de su espíritu, a medida que sus pensamientos y sus sensaciones psíquicas eran molidos y vueltos “Conciencia sin contenido”.
Mientras molía, la Vaciedad comenzó a aparecer espontáneamente en su mente. Lentamente, la mente/conciencia de Hui Neng se volvió completamente Vacía y quieta. Cada vuelta de la rueda producía un arroz dador de vida y, al mismo tiempo, liberaba su ser, llevándolo a estar en paz consigo mismo. Seguía moliendo, hora tras hora, millones de veces, hasta que el arroz fue arroz y su conciencia fue su conciencia, cada uno en su lugar natural, ni confundidos ni mezclados.
Las millones de moliendas de arroz simplemente sacaban de Hui Neng todo aquello que no era intrínsecamente su sí mismo, dejándolo con su pura conciencia ilimitada.
La molienda del arroz era simplemente una herramienta, un medio de práctica. Del punto de vista de la meditación, el beneficio primero era la clarificación de la conciencia de Hui. El derivado del arroz molido para sustentar el cuerpo era una manera sabia de matar dos pájaros de un tiro.
Luego Liu explicó cómo los cinco modos de entrenamiento para las prácticas preparatorias del Chi son en realidad el medio físico a través del cual, virtualmente, todas las actividades humanas tienen lugar.
Estas cinco prácticas son, en efecto, las mismas que la actividad de moler el arroz.
En primer lugar, hacen el cuerpo sano y fuerte. Luego desarrollan la habilidad de la mente para observar desapasionadamente sus diversas interacciones y conexiones entre mente/cuerpo/espíritu o la ausencia de ellas. Más tarde, las técnicas de quietud sueltan las ataduras de los cuerpos emocional y mental permitiendo al individuo liberarse de la influencia indebida del pasado, sentando así las bases para una madurez emocional.
Finalmente, cada sesión sentada o secuencia de Chi Gung o de Tai Chi o encuentro sexual taoísta continúa refinando la Conciencia. La conciencia normal es llevada más y más lejos hacia la Vaciedad y finalmente la quietud, a la vez que permite al practicante mantener la fuerza y el vigor de la juventud ya sea de pié, moviéndose, sentado, acostado, o teniendo relaciones sexuales.
Los cinco modos de práctica, como la cosecha y la molienda del arroz, se vuelven simplemente una manera de refinar la conciencia, el método de meditación.
En realidad, los modos de prácticas del Chi taoísta son como el cultivar, secar, cosechar y moler el arroz, sólo un medio que enfatiza distintos aspectos de la vida; no son el arte de meditar en sí.
(Traducción de Claire y Daniel)
(El autor no pudo ser encontrado)

domingo, 24 de abril de 2011
Zen En Movimiento: Sesshin urbana en Chile con Roshi Augusto Alcalde
Programa y todo el resto? mas abajo....
Salud!!!

- 1 frazada para poner en el suelo, sobre la cual ponen el safú.
- Un safú, si tienen. Igual habrá en el lugar.
- Ropa cómoda, abrigada y oscura.
- Zapatos o zapatillas de suela flexible para práctica de movimientos.
- Colación almuerzo: Cada uno debe llevar su colación lista para ser consumida, con todo lo necesario (plato, cubierto, paño...), pues no hay cubiertos ni posibilidad de calentar.
- 1 tazón para té o café, una cucharita.
Habrá té y café en el lugar.
Zazen como la práctica de la atención, no ocurre solo cuando estamos sentados en el cojín, sino también en el descanso, en las comidas, en el trabajo exterior, al caminar.
Todas las actividades –personales o colectivas- que ocurran durante la Seshin son una oportunidad para profundizar la práctica. No hay actividades menos importantes que otras.
· Silencio permanente: para fines de la práctica, se requiere encarecidamente que durante todo el tiempo que dure la Seshin se conserve la misma actitud de silencio que se tiene al interior de la sala de meditación. En caso de necesidad, hablar en forma breve y en voz baja.
- Los particpantes deben presentarse puntualmente y procurar seguir el programa completo para no perturbar la actividad.
Daniel

Organiza el Grupo de meditantes de la línea de Roshi Augusto Alcalde (Linaje Harada-Yasutani Soto Rinzai) en Chile
Lugar: Los tres Antonios N° 402, con Eduardo Castillo Velasco, Ñuñoa. Colegio Waldorf de Santiago.
Celular de contacto: Daniel Álvarez L: 9 599 52 14 / 7 950 39 67
PROGRAMA
Sábado 30 de abril
| Hora | Actividad |
| 8:30 a 9:00 | Llegada e instalación en lugar de retiro |
| 9:00 a 11:00 | Taller de Introducción al ZEM |
| 11:00 a 13:00 | ZEM: Zazen, kinhin, movimientos, kinhin / dokusan |
| 13:00 a 13:30 | almuerzo |
| 13:30 a 14:00 | Pausa |
| 14:00 a 16:00 | Zazen / Dokusan |
| 16:00 a 16:30 | Pausa/Samu |
| 16:30 a 18:30 | ZEM: Zazen, kinhin, movimientos, kinhin / dokusan |
| 18:30 a 19:00 | Pausa/Samu |
| 19:00 a 20:00 | Zazen/dokusan |
| 20:00 a 20:30 | Teisho |
| 20:30 | Cierre jornada, regreso a casa |
Domingo 01 de mayo
| Hora | Actividad |
| 8:30 a 9:00 | Llegada e instalación en lugar de retiro |
| 9:00 a 11:00 | Zazen / Dokusan |
| 11:00 a 11:30 | Pausa |
| 11:30 a 13:30 | ZEM: Zazen, kinhin, movimientos, kinhin / dokusan |
| 13:30 a 14:00 | almuerzo |
| 14:00 a 14:30 | Pausa |
| 14:30 a 16:00 | Zazen / dokusan |
| 16:00 a 16:30 | Pausa/Samu |
| 16:30 a 18:00 | ZEM: Zazen, kinhin, movimientos, kinhin / dokusan |
| 18:00 a 18:30 | Pausa/Samu |
| 18:30 a 19:00 | Zazen/dokusan |
| 19:00 a 19:30 | Teisho |
| 19:30 | Cierre Sesshin/convivencia |















